Reseña:
Historia de España, Siglos XVI y XVII de José Luis Betrán
La Historia de España de José Luis Betrán, acompañado de destacados colaboradores, nos ofrece en Historia de España, Siglos XVI y XVII un recorrido exhaustivo y riguroso por los siglos de mayor complejidad y trascendencia en la historia de España. A través de una narrativa equilibrada y una estructura cronológico-temática, el libro aborda desde la consolidación del imperio de los Austrias hasta su declive, explorando tanto los aspectos políticos y militares como los económicos, sociales y culturales.
El análisis comienza con el reinado de Carlos I, quien asumió el trono en un momento de tensiones internas y proyección internacional. Betrán destaca el contexto de su nacimiento y formación en Borgoña, lo que influyó en su visión imperial y en las tensiones iniciales con las élites castellanas. Este apartado profundiza en las revueltas de las Comunidades y Germanías, subrayando cómo estas no solo fueron conflictos políticos, sino también expresiones de malestar social y económico. La elección de Carlos como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico es presentada como un punto de inflexión, que si bien aumentó el prestigio de la Monarquía Hispánica, también cargó a España con un inmenso coste financiero y humano.
El autor detalla las campañas militares de Carlos I, desde sus éxitos iniciales como la victoria de Pavía hasta los fracasos que marcaron su retirada. Su lucha contra el protestantismo y su intento de consolidar un imperio universal son examinados con una perspectiva crítica, mostrando las limitaciones y contradicciones de su política. Betrán concluye este apartado reflexionando sobre la abdicación de Carlos y su retiro a Yuste, presentándolo como el desenlace natural de un reinado agotador.El reinado de Felipe II es presentado como el momento cumbre de la Monarquía Hispánica. Betrán analiza la transición de príncipe a rey, subrayando su personalidad metódica y centralizadora. Bajo su gobierno, España consolidó su hegemonía, extendiéndose desde América hasta Asia, y anexó Portugal, logrando una unión ibérica sin precedentes. Sin embargo, la obra no esquiva los aspectos más controvertidos del reinado, como el fracaso de la Armada Invencible o la enorme presión fiscal que recayó sobre sus súbditos.El autor aborda con detalle la política religiosa de Felipe II, que se presentó como un defensor del catolicismo frente al protestantismo y el islam. A través de eventos como la batalla de Lepanto, Betrán ilustra el rol de España como bastión de la cristiandad. El texto también analiza la construcción de El Escorial como símbolo del poder y la fe del monarca, integrando aspectos culturales y artísticos que enriquecen la narrativa.
El libro dedica una amplia sección al siglo XVII, tradicionalmente considerado el siglo de la decadencia española. Betrán matiza este concepto, mostrando cómo, a pesar de las crisis económicas, militares y políticas, España mantuvo un papel relevante en Europa y vivió un florecimiento cultural sin precedentes.En el reinado de Felipe III, el autor analiza la Pax Hispánica y la expulsión de los moriscos, destacando las contradicciones entre el deseo de paz y las políticas de exclusión religiosa. En el caso de Felipe IV, se centra en la figura del conde-duque de Olivares y sus intentos de reformar el imperio a través de la Unión de Armas, así como en los conflictos que marcaron su reinado, desde la Guerra de los Treinta Años hasta la independencia de Portugal.
A Carlos II, por el autor es retratado como una figura simbólica del declive final de los Austrias. Betrán profundiza en la fragilidad física y política del último monarca de esta dinastía, quien dejó una monarquía exhausta económica y militarmente, y cuyo testamento desencadenó la Guerra de Sucesión Española.
Historia de España, Siglos XVI y XVII no solo es un recorrido cronológico, sino también un análisis crítico que conecta los eventos históricos con los procesos de cambio a largo plazo. Betrán aborda temas como la administración imperial, la economía global del imperio, el auge y declive de la hegemonía militar y la transformación cultural del Siglo de Oro. Su estilo combina erudición con claridad expositiva, lo que lo convierte en una obra accesible tanto para especialistas como para lectores interesados en la historia de España.
En Historia de España, Siglos XVI y XVII, se tratan los siguientes temas:
Carlos I: El fundador del Imperio universal
El reinado de Carlos I, quien también asumió el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico como Carlos V, marca el inicio del esplendor imperial de España. Betrán detalla su educación en Borgoña, que moldeó su visión universalista y su habilidad política, aunque inicialmente enfrentó resistencias internas, como las revueltas de las Comunidades y Germanías. Estas tensiones reflejaron los retos de consolidar un poder central en un reino diverso.
La elección de Carlos como emperador en 1519 supuso un hito, pero también cargó a España con enormes responsabilidades. Betrán analiza sus campañas militares, desde la victoria de Pavía hasta los fracasos en Alemania, subrayando cómo su intento de consolidar un imperio universal chocó con las realidades políticas y religiosas de Europa. Finalmente, su abdicación y retiro a Yuste simbolizan el agotamiento de un modelo de gobierno personalista que dejó profundas huellas en la historia hispánica.
Felipe II: Apogeo y consolidación imperial
El reinado de Felipe II representa el apogeo del Imperio Hispánico. Betrán examina su estilo de gobierno centralizado, su traslado de la corte a Madrid y su firme defensa del catolicismo frente a las amenazas del protestantismo y el islam. Bajo su liderazgo, España alcanzó hitos como la victoria en Lepanto y la anexión de Portugal, consolidando su dominio global.
Sin embargo, el autor también aborda los desafíos y fracasos de su reinado, como la derrota de la Armada Invencible y las tensiones fiscales que desgastaron al reino. Felipe II promovió un esplendor cultural sin precedentes, simbolizado por la construcción de El Escorial. Betrán ofrece una visión matizada del monarca, destacando cómo su reinado dejó un legado de grandeza, pero también de conflictos no resueltos que afectaron a sus sucesores.
Felipe III: Un reinado de transición y delegación
El periodo de Felipe III es presentado como una etapa de transición, marcada por la delegación del poder en su valido, el duque de Lerma. Betrán analiza la política de Pax Hispánica, incluyendo acuerdos como la Tregua de los Doce Años con los Países Bajos, que dieron un respiro temporal a España. Sin embargo, decisiones como la expulsión de los moriscos en 1609 tuvieron consecuencias económicas y sociales negativas que afectaron al reino.
A pesar de la corrupción en la corte, el reinado de Felipe III coincidió con el auge cultural del Siglo de Oro, con figuras como Cervantes y Lope de Vega. Betrán resalta que, aunque políticamente inactivo, este periodo permitió una relativa estabilidad, que se desmoronaría con las crisis bajo Felipe IV.
Felipe IV: Entre crisis y esplendor cultural
El reinado de Felipe IV, profundamente influido por el conde-duque de Olivares, es descrito como un periodo de crisis políticas y militares, pero también de esplendor artístico. Betrán detalla los intentos de reforma de Olivares, como la Unión de Armas, y sus repercusiones en eventos como la revuelta de Cataluña y la independencia de Portugal en 1640.
En el contexto de la Guerra de los Treinta Años, España sufrió derrotas significativas, como la de Rocroi, que simbolizó el declive de su hegemonía militar. Sin embargo, Betrán enfatiza el florecimiento cultural de esta época, con Velázquez y Calderón de la Barca como figuras centrales. Aunque el reinado no logró revertir la decadencia, su legado cultural permanece como una de las mayores contribuciones de España al mundo.
Carlos II: El ocaso de los Austrias
Carlos II, simboliza el colapso final de la dinastía Habsburgo. Betrán destaca su frágil salud y la inestabilidad política que definió su reinado. Los conflictos entre Mariana de Austria y validos como Juan José de Austria reflejan según el auto la fragmentación del poder en una monarquía debilitada. El problema sucesorio dominó su gobierno, culminando en un testamento que desencadenó la Guerra de Sucesión Española. Aunque caracterizado por el declive, Betrán subraya que el reinado de Carlos II preparó el terreno para la llegada de los Borbones y la transformación del modelo político español.
Conclusión de Historia de España, Siglos XVI y XVII
Historia de España, Siglos XVI y XVII de José Luis Betrán ofrece una narrativa equilibrada que concede igual peso a los cinco monarcas Austrias. La obra combina un análisis político, militar, económico y cultural, ofreciendo una visión completa de dos siglos fundamentales en la historia de España. Betrán no solo describe los eventos históricos, sino que los conecta con procesos de cambio a largo plazo, mostrando cómo el esplendor y la decadencia del Imperio Hispánico marcaron profundamente la historia mundial. Este libro es, sin duda, una referencia imprescindible para historiadores y aficionados interesados en entender el legado de los Austrias.

